Los problemas asociados con residuos, pasivos ambientales y gestión ambiental forman parte de la agenda de las autoridades locales, nacionales e internacionales resultando en un marco de acción previsto para las empresas.
La atención a los temas ambientales es esencial en todo aspecto de las operaciones de una organización desde el planeamiento estratégico a la investigación y desarrollo; y de la producción a la comercialización.
El análisis de ciclo de vida constituye un instrumento para la gestión de la responsabilidad global del producto, proceso o servicio analizando las etapas de su ciclo desde la extracción y procesamiento de las materias primas, producción y uso, hasta su reciclado y disposición final.
A través de esta metodología se analiza la evolución de las cargas ambientales asociadas a la creación del producto, proceso o servicio referidos al uso de materias primas como de energía, el impacto producido en el medio ambiente y la descripción de oportunidades de mejora que existan a lo largo del ciclo.
Esta completa herramienta permite llevar una gestión ambiental rigurosa y seria para conocer en detalle y reaccionar con rapidez a cualquier requerimiento ambiental normativo o comercial.
El desarrollo de indicadores de ecoefiencia constituye una valiosa herramienta para la identificación de una línea de base sobre la cual establecer comparaciones intra empresa e inter-empresa, sobre la cual mejorar la performance evaluando los resultados de los programas sobre procesos, productos u operaciones considerando la combinación de métricas económico - ambientales para la toma de decisiones.
Una importante cantidad de empresas líderes observan que las decisiones de compra de clientes clave y su licencia para operar se encuentran crecientemente influenciadas por su reputación empresaria. Uno de los principales desafíos para las empresas es la forma de implementar y mantener sistemas de gestión de negocios efectivos para proteger su reputación e incrementar el valor para el inversor.
La aplicación de un estándar internacional de sistema de gestión ambiental, de higiene y seguridad y calidad (SGI), es efectivo en tanto sea parte de un sistema de gestión de riesgo global con el cual la organización debería contar para asegurar que cumple su estrategia de negocios y objetivos corporativos.
Los residuos son un producto inevitable de la sociedad moderna. La solución a la generación de residuos pasa por dos elementos clave, producir menos residuos e implementar un sistema de gestión efectivo para optimizar las oportunidades de valorización.
El desarrollo de un sistema global e integrado para todo tipo de residuos puede permitir la búsqueda de soluciones muy variadas que abarcan la elaboración de Planes de gestión integral de residuos sólidos urbanos, residuos inertes, envases y embalajes, residuos domésticos, peligrosos, agropecuarios, industriales, hospitalarios, etc.
Cada vez más la sociedad – a través de grupos de presión, organismos de gobierno, medios de comunicación y consumidores – exigen a las empresas que actúen de acuerdo a una política ambiental y de higiene y seguridad. Muchas veces, incluso las áreas específicas de la empresa requieren la identificación y conocimiento de los riesgos existentes en la misma.
El mejor procedimiento para definir una política medioambiental y para comprobar su correcta aplicación es la realización de una Auditoría Ambiental y de Higiene y Seguridad. Es una práctica actual considerar desde un punto de vista empresarial la actuación en estas materias como un costo no recuperable. Sin embargo, una auditoría con el fin de conocer el comportamiento y situación real de una empresa es un instrumento muy útil para conseguir un ahorro de costos, así como para garantizar la continuidad de la empresa dentro del concepto de desarrollo sostenible.
Dado que la energía constituye un elemento de costo para la industria, emplearla de manera más eficiente constituye una de las claves para la buena gestión de la empresa y en consecuencia para la mejora de la competitividad de la misma en un mercado cada día más exigente en este sentido.
Por otra parte, algunos procesos de generación y consumo de energía llevan asociados un impacto sobre el medio ambiente significativo que hay que compatibilizar con las crecientes expectativas sociales. Adicionalmente algunas medidas de eficiencia energética y cambio de fuentes combustibles permiten el acceso a mercados financieros en función de la reducción en el consumo energético y de las emisiones de gases de efecto invernadero correspondientes.
La implementación de diagnósticos y auditorías de consumo energético permiten la identificación de potenciales ahorro de costos, la identificación de fuentes alternativas y renovables de energía disponibles y utilizables y la potencialidad de aplicación del Mecanismo para un Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto.