Un estudio de PWC estima que deben redoblarse los esfuerzos si se pretende que el calentamiento global no supere los 2°C para 2020. Advierten sobre la importancia de involucrar al sector privado.
En el marco de la XVI Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas, se celebró el “Acuerdo de Cancún”, 26 convenios suscriptos por los 193 países miembros. PwC realizó un informe sobre los resultados clave y sus implicancias en los negocios e inversiones.
Las principales medidas se refieren a la definición de acciones destinadas a reducir las emisiones de gases tóxicos que afectan al cambio climático y a evitar la deforestación. Con el apoyo de los Estados Unidos, se reconfirmaron los compromisos asumidos en el “Acuerdo de Copenhague” durante la COP 16, entre ellos, los esfuerzos tendientes a reducir las emisiones con el objetivo de que el aumento de la temperatura media global no supere los 2°C
PwC estimó que estos compromisos, en caso de cumplirse al 100%, reducirán efectivamente la intensidad de las emisiones de carbono cerca del 2% anual para 2020. Esto es apenas la mitad de lo que se requiere para cumplir con el objetivo de limitar el aumento de la temperatura a 2ºC. En este sentido, PwC estima que el modo de alcanzar esa meta, es reduciendo la intensidad de carbono global a una tasa promedio de 3,8% para el año 2020.
Con referencia al Mecanismo de Desarrollo Limpio, es indispensable eliminar la incertidumbre que subyace respecto a la segunda etapa del Protocolo de Kyoto1 porque de su futuro dependen las determinaciones que se tomen en este sentido. Por el momento, el “Acuerdo de Cancún” confirmó que los mecanismos basados en proyectos continuarán, pero si no surgen cambios la demanda se verá limitada por las restricciones impuestas en el Sistema de Comercio de los Derechos de Emisión de la Unión Europea.
Preocupa el papel y el compromiso que puedan asumir los países en vías de desarrollo en su responsabilidad ante el cambio climático. Para contribuir a que realmente adopten medidas responsables, en el “Acuerdo de Cancún” se definió la creación del Fondo Verde, que será utilizado para ayudar a estos países a implementar acciones acordes a lo que las Naciones Unidas plantean. No obstante, el Fondo estará diseñado para distribuir fondos, no para recaudarlos, por lo que necesario buscar fuentes de recursos públicas y privadas para reunir los US$ 100 mil millones por año necesarios para apoyar las acciones en materia de cambio climático.
Además, el “Acuerdo de Cancún” describe planes para crear un marco para el mecanismo de reducción de la deforestación y de la degradación de bosques y se espera que las naciones desarrolladas brinden financiamiento para ayudar a aquellos países en vías de desarrollo a proteger los bosques, aunque no menciona cómo serán financiados.
A pesar de que hay pocas referencias al sector privado en los documentos de Cancún, existe consenso acerca de que el rol de los privados es crítico en la lucha contra el cambio climático, no sólo por la financiación y la tecnología, sino también por la adopción de políticas de mitigación. PwC considera que aumentando las acciones y la inversión, el sector privado puede impulsar la transformación en diversos rubros e industrias y contribuir en la creación e implementación de políticas.
NOTA 1: El Protocolo de Kyoto es un acuerdo internacional que tiene por objeto reducir las emisiones de gases tóxicos. El primer compromiso del mismo culmina el 31 de diciembre de 2012. Muchos países en vías de desarrollo quieren extenderlo porque insisten en que es fundamental distinguir a los países desarrollados de aquellos que no lo son para que abordar el cambio climático no signifique para ellos sacrificar el crecimiento. Asimismo, otras naciones se resisten a aceptar las condiciones de una segunda etapa sin la inclusión de los dos mayores emisores (Estados Unidos y China). Las definiciones acerca del futuro del mismo quedaron pendientes hasta la próxima COP.