Las granjas eólicas fuera de las costas generan sólo el 0,03% de la energía global y el 1,43% de la eólica. Pero en los próximos 20 a 25 años, pasarían de generar 2,9 GW a 340 GW.
La generación de energía eólica en el mar crecería a gran escala durante los próximos 20 o 25 años, ya que en las granjas se generaría casi un 70% más que la totalidad de la energía eólica que se produce hoy en el mundo, tanto en la tierra como en el mar, de acuerdo a un reporte elaborado por PwC, que incluye una encuesta realizada a los principales actores de la industria.
En el informe se destaca que la capacidad actual de generar energía eólica fuera de las costas es de 2,9 GW (Gigawatts), pero que, en función de los proyectos de instalación de nuevas granjas offshore que ya están en marcha o que se encuentran en estado avanzado de proyecto, esa capacidad crecería hasta los 340 GW en el año 2035.
En la actualidad, el mayor productor de energía eólica en el mar es Gran Bretaña, seguido de Dinamarca, Holanda, Suecia y Alemania, aunque se espera que los Estados Unidos y China se sumen a este grupo en función de sus planes inmediatos.
América Latina, que tiene capacidad instalada en el continente para generar el equivalente al 1,5% de la producción mundial de energía eólica, no tiene en la actualidad capacidad de producción de energía eólica fuera de las costas, aunque Brasil y México ya están trabajando en sus propios desarrollos.
Según el informe de PwC, para que la energía eólica en alta mar ocupe su lugar como fuente de generación de energía a gran escala en los próximos años, todavía hay muchas cuestiones por resolver. Un factor importante es la infraestructura de transmisión necesaria para llevarla a los grandes centros de consumo. También se debe hallar la manera de reducir los costos para disminuir los subsidios al sector, prevenir los riesgos de la construcción, atraer a inversores para conseguir fuentes de financiamiento y garantizar la seguridad jurídica, entre otras cosas. Pero sobre todo, la producción de energía eólica en el mar es un desafío que exige la cooperación entre estados, ya que es fundamental la inversión pública y privada en esta fuente de energía limpia.
Sin embargo, hay buenos indicios. Por ejemplo, en la encuesta de PwC, casi dos tercios de las instituciones financieras europeas participantes manifestaron que el riesgo de la inversión en energía eólica marina se ha reducido en los últimos dos años. Asimismo, tres cuartas partes de los de los órganos de gobierno encuestados a nivel global anticiparon que jugará un papel muy importante en la combinación energética en los próximos 20 años, y el 59% creen que en 15 años será una energía económica y que no necesitará subsidios.