En 2010, sólo Australia, México, Argentina, Turquía, Sudáfrica, India y Canadá lograron que sus economías crecieran más que sus emisiones de carbono. Sin embargo, es necesario que el mundo descarbonice a razón de 4,8% por año hasta el año 2050 para limitar el calentamiento global a 2°C.
BUENOS AIRES, 30 de noviembre de 2011.- Sólo siete países del G20, entre ellos Argentina, lograron durante el año 2010 que el crecimiento de sus emisiones de carbono se mantuviera por debajo del de sus economías, según surge del reporte “Índice de Economías de Bajo Carbono”, elaborado por la consultora PwC y difundido durante la XVII Conferencia de la ONU sobre cambio climático, que comenzó el lunes en la ciudad de Durban, en Sudáfrica.
El informe de PwC indica que, mientras que Australia, México, Argentina, Turquía, Sudáfrica, India y Canadá lograron en el año 2010 una tasa de descarbonización creciente, es decir que lograron que sus economías crecieran más que sus emisiones de carbono; Italia y Francia mantuvieron una tasa constante; y Alemania, China, Indonesia, EE.UU., Japón, Rusia, Corea, Reino Unido, Arabia Saudita y Brasil una tasa decreciente, es decir que sus emisiones crecieron a gran escala, incluso más el PBI en dichos países.
En el marco de la COP 17, cabe destacar que será difícil alcanzar los objetivos acordados en la edición anterior de este encuentro, realizado en Cancún, México. Ese año, los representantes de casi 200 países se comprometieron a limitar el calentamiento global a 2 grados Celsius para el año 2050, para lo cual es fundamental que el mundo reduzca sus emisiones de carbono a razón de 4,8% anual hasta la fecha establecida. Pero la intensidad de carbono de la economía global, en lugar de reducirse, al menos lentamente como lo venía haciendo (-0,7% por año), aumentó en 2010 un 0,6%. Y es algo que no había ocurrido en los últimos diez años.
Al respecto, Marcelo Iezzi, líder del área de Sostenibilidad de PwC Argentina manifestó que “En el mundo, en general, el crecimiento económico de un país sigue siendo proporcional al aumento de las emisiones de carbono. Esta es una realidad difícil de modificar, debido principalmente al alto costo económico de la energía baja en carbono y a la dificultad de obtener financiación para este sector, aunque se está trabajando en este sentido. Siguiendo esta línea, a partir de la COP de Cancún los países desarrollados se han comprometido a aumentar la financiación para enfrentar el cambio climático en los países en desarrollo, de los cerca de US$ 10 mil millones por año actuales, a US$ 100 mil millones anuales para 2020”.
Respecto a la performance Argentina, Marcelo Iezzi opinó: “Nuestro país está comenzando desacoplar el crecimiento de su economía de su nivel de emisiones: al crecimiento del 9,2% del PBI, correspondió sólo un aumento del 4% de sus emisiones. Este resultado es un ejemplo de que un ritmo de descarbonización del 4,8% anual es posible. Sin embargo, es cierto que será extremadamente difícil sostenerlo a nivel global hasta el año 2050, sobre todo si tenemos en cuenta que cuanto mayor sea la demora en encarar acciones significativas para disminuir el crecimiento de las emisiones, será más complejo el camino para no desviarse de la meta de 2 grados”.
Tasa de descarbonización anual de los países del G20 durante 2010, y tasa promedio anual necesaria para limitar el calentamiento global a 2°C de los países del G20

Fuente: Análisis de PwC, Informe Estadístico de Energía Mundial para 2011 de BP, Banco Mundial.