Economic GPS

Informe económico mensual realizado por el área de Economía de PwC Argentina.

Industry Roadmap

Retail en Argentina: ¿Cómo se prepara el mercado para enfrentar los cambios?

Es evidente que el negocio de retail está viviendo momentos de grandes cambios impulsados por el impacto de los avances tecnológicos. Desde PwC Argentina, hemos realizado un relevamiento entre los principales jugadores de la industria para conocer cuáles son sus perspectivas, así como el impacto que esperan que estos cambios tengan en su estrategia de negocio para llevar adelante un crecimiento sustentable en el largo plazo.

Explorar

Zooming

Inclusión Financiera  

En el año 2006, Muhammad Yunus recibió el Premio Nobel de la Paz por sus avances en el área que luego se daría a llamar inclusión financiera. Su tarea consistió en asistir con microcréditos a la base de la pirámide en India a través del Grameen Bank, banco creado en 1976. A partir de Muhammad, se generó una revolución social global. 

Explorar

Global Coordinates

Preparándose para la fuerza laboral del futuro

Los líderes que se preparan para tratar con la fuerza laboral del futuro saben que enfrentan ciertos desafíos que requieren una clara visión en un mundo incierto.

Explorar

Editorial

En búsqueda del equilibrio (de entre múltiples equilibrios)

Los economistas hablamos de equilibrio general cuando buscamos explicar el comportamiento, la interacción y el equilibrio entre los distintos mercados de la economía. El equilibrio general se diferencia del equilibrio parcial en que este último sólo se enfoca en analizar un mercado en particular, considerando que los precios de los otros bienes y servicios se mantienen constantes. En el equilibrio general todos los precios son variables y se requiere que todos los mercados se ajusten al mismo tiempo.

De esta forma, cuando analizamos un único mercado, podemos en teoría arribar a múltiples equilibrios, dependiendo del valor que asignemos a variables que se determinan en otros mercados, llamadas exógenas. 

Sin embargo, no todos esos equilibrios podrían ser estables ya que, si ese equilibrio se sustenta en base a una variable determinada en otro mercado que no está en equilibrio, podría originar un sendero de ajuste en dicho mercado que no necesariamente converja al equilibrio del mismo.

Más aún, cuando consideramos la inflación, podemos tener múltiples equilibrios nominales que en definitiva reflejen un único equilibrio en términos reales. 

Como desarrollamos en el Tracking de esta edición, el mercado de dinero puede tener múltiples combinaciones de tipo de cambio y tasa de interés que, desde una óptica parcial y de corto plazo, pueden considerarse de equilibrio. Sin embargo, cada uno de ellos puede tener implicancias distintas en los equilibrios de otros mercados y, en definitiva, en el equilibrio general de la economía.

Así, permitir que el tipo de cambio se aprecie en base al ingreso de capitales financieros de corto plazo puede determinar un nivel de tipo de cambio que no sea consistente con el equilibrio del mercado de bienes, más aún si existen rigideces o inflexibilidad de los precios a la baja, que no permiten un ajuste de la variable en términos reales. 

Si se pretende sostener el tipo de cambio, o bien se aumenta la oferta monetaria (si alguien quiere y tiene capacidad para fijar un precio tiene que estar dispuesto a y debe vaciar el mercado por cantidad) o bien debe esterilizarse su aumento en base una mayor tasa de interés.

Y esta situación plantea el dilema de, en un contexto inflacionario como el actual, sostener o aumentar el ritmo de la inflación por un incremento de la base monetaria suficiente para hacer bajar la tasa de interés, o exacerbar el ingreso de capitales de corto plazo para aprovechar el carry trade, aumentando la volatilidad del tipo de cambio e incrementando el riesgo de un ajuste abrupto del mismo.

No obstante, existe una solución al dilema: una política monetaria que se fije como objetivo no solo la reducción de la inflación y recuperación de la credibilidad sobre la moneda – único objetivo de largo plazo – sino también un tipo de cambio nominal que implique un sendero sustentable en el largo plazo para el tipo de cambio real.

De este modo, frente a un escenario de ingreso de capitales que aprecie el tipo de cambio, el Banco Central tiene la posibilidad de inducir a una baja en la tasa de interés  que genere un nuevo equilibrio, con una tasa de interés más baja y un mayor tipo de cambio que el que resultaría de no bajar la tasa de interés. Como el aumento en la oferta monetaria requerido para bajar las tasas de interés puede tener un efecto en las expectativas de inflación, y por lo tanto en la tasa de interés real, se puede producir una sobrereacción en el tipo de cambio que debería calibrarse con un nuevo incremento en la tasa de interés. Y así, por aproximaciones sucesivas, mantener el sendero objetivo de tipo de cambio.

Aun cuando no lo haya hecho explícito, ésta parecería haber sido la política del Banco Central durante las últimas semanas. En los hechos, ha fijado el límite inferior de la banda de no intervención como sendero sustentable y ha actuado en consecuencia.

Sin embargo, debemos preguntarnos si el límite inferior de la banda es un sendero sostenible en el tiempo. Y la respuesta es que dependerá de cuán rápido se acomoden los precios relativos y reaccione la inflación a la política monetaria contractiva. 

Cuanto más se demore ese proceso, mayor será el nivel de tasas de interés que se deba mantener y, por lo tanto, mayor el componente endógeno de creación de dinero futuro, es decir, intereses por pasivos remunerados del Banco Central. Para mantener el objetivo de tipo de cambio real, mayor debería ser la tasa de devaluación de la banda de no intervención y, debido al pass through, más tardará la inflación en converger a la baja.  

Hoy en día la tasa de creación de dinero total (actual más futuro) está por debajo de la tasa de devaluación de la banda de no intervención. Si consideramos que la base monetaria (pasivos no remunerados, es decir, a tasa cero) representan aproximadamente un 60% y las Leliq (pasivos remunerados al 50%) representan un 40% aproximadamente, tenemos que la foto de hoy nos da una tasa mensual de emisión de aproximadamente 1,6%; la cual se compara con la tasa de devaluación del 2%. Sin embargo, no se debe perder de vista la película (y de ahí la importancia de que la inflación reaccione y sea posible disminuir la tasa de interés) ya que el stock de Leliq se incrementa constantemente por el pago de intereses (que no pueden ir a expandir la oferta monetaria por el compromiso asumido con el FMI) y, por lo tanto, su ponderación aumenta y acelera la tasa de emisión total. 

Si, debido a las necesarias correcciones en ciertos precios relativos de la economía la inflación se demorara en descender, debería mantenerse por más tiempo (o incluso incrementarse) la tasa mensual de devaluación de la banda de no intervención. Si bien esta política podría hacer más lento el proceso de convergencia a un nivel de inflación normal en términos de los estándares internacionales, evitaría generar tensiones en el mercado cambiario, con el consiguiente riesgo de corrección abrupta en el futuro y todas sus consecuencias sobre la economía real.

La pregunta clave es ¿estarán dispuestas esta vez la política y la sociedad argentina a no tomar el atajo?

José María Segura

Economista Jefe de PwC Argentina

{{filterContent.facetedTitle}}

{{contentList.dataService.numberHits}} {{contentList.dataService.numberHits == 1 ? 'result' : 'results'}}
{{contentList.loadingText}}

{{filterContent.facetedTitle}}

{{contentList.dataService.numberHits}} {{contentList.dataService.numberHits == 1 ? 'result' : 'results'}}
{{contentList.loadingText}}

Contactanos

José María Segura

Socio, PwC Argentina

Tel: (54 11) 4850-4651

Leandro Romano

Director, PwC Argentina

Tel: (54 11) 4850-4651

Paula Lima

Consultor Master, PwC Argentina

Tel: (54 11) 4850-6713

María Briones

Supervisor Marketing y Comunicaciones, PwC Argentina

Tel: (54 11) 4850-6152

Seguinos